Leidy Tatiana Ocoro Alvarez (Deily)
Aprendí a acercarme a las cosas de una manera diferente, entendí que cada elemento que forma parte de mi camino significa una valiosa oportunidad para verme y sentirme distinta… Por ello luego de tanto pensarlo, decidí que quería escribir sobre las mariposas, un ejemplo de transformación. Ellas vienen al mundo en forma de huevo, luego de un periodo de tiempo nacen para convertirse en oruga, en este proceso la necesidad de alimentarse se convierte en su principal prioridad, para después de unos cuantos días generar una membrana protectora conocida como pupa o crisálida, se envuelven así mismas con la intención de llegar a la ultima etapa de su ciclo vital, pero justo antes de ese momento se encargan de encontrar un espacio adecuado para iniciar aquel proceso. Luego de atravesar estas etapas, la mariposa llega al punto de ser una adulta, comienza a abandonar poco a poco, suavemente su capullo, esa barrera que la protegió durante alrededor de 30 a 36 días, para mostrase a su alrededor y a quienes les admiramos con sus alas, colores, movimientos y sobre todo el proceso que conlleva llegar hasta ese punto.
Ahora me preguntaba días antes de comenzar a escribir, la razón por la cual escogí las mariposas y su origen, llegué a distintas conclusiones, fue un proceso que me hizo incluso más sensible con lo que implica comenzar y tomar acción para sentir que estoy ejerciendo en mi el derecho que tengo a ser diferente. Durante el inicio de este camino, la inocencia nos acompaña y la sensación de novedad es envolvente en absolutamente todo, conforme avanza el tiempo, nuestro mundo comienza a lucir un poco más grande y este mismo junto con nuestro cuerpo y espíritu avanzan a paso firme rumbo a lo inevitable, la transformación, el crecimiento… Porqué las condiciones, las circunstancias traen consigo la necesidad a veces casi violenta de tomar rutas distintas. Puedo creer y pensar que los nuevos comienzos son necesarios y tal como la mariposa, la transformación constante debe ser un eje fundamental principalmente cuando nuestra intención es ser mejores seres humanos, con más empatía, amor, compasión, sensibilidad, respeto, humildad, compañía, cercanía y sobre todo el deseo por ser diferente.