La revista Catleya


Valentina Solis Vivas
Historiadora – Universidad del Cauca

Carlos Humberto Zapata
Diseñador Gráfico y Magíster en Historia – Universidad del Cauca

Catleya y su tiempo: un análisis entre lo discursivo y lo vivencial. 

El advenimiento del siglo XX en Colombia, estuvo marcado por la preservación de algunos rasgos decimonónicos, pero también, por una serie de paradigmas y cambios sociales, económicos, culturales y políticos que transformaron considerablemente el acontecer histórico del país. La llegada en 1930 de la hegemonía liberal, con el presidente Enrique Olaya Herrera, después de casi más de cuarenta años de conservadurismo, fue el comienzo de un plan de modernización, con claros postulados progresistas.

A nivel internacional, el siglo XX también fue el periodo de surgimiento de lo que se llamó la Contracultura, nombre con el que se identificaron diversos movimientos sociales caracterizados por la fuerte oposición a los valores culturales e ideológicos, establecidos en las sociedades de entonces. Grupos estudiantiles, hippies y feministas, protestaron en contra de las medidas tradicionales de los gobiernos, forjando nuevas miradas de mundo que hicieron eco en diversos países, hasta llegar a Colombia.

Un síntoma de esas influencias del contexto internacional lo vamos a ver con el arribo de la corriente sufragista, que se materializó en el IV Congreso Internacional femenino, encuentro de mujeres, que tuvo como propósito la exposición de aspiraciones como la igualdad laboral, la educación universitaria, la ciudadanía y el sufragio.1

Con todo este panorama, se abrirán nuevos lugares para las mujeres que van desde la incursión en el espacio público hasta la militancia en partidos políticos. Las mujeres comenzarán a aparecer en la prensa, generando sus propios discursos y construyendo escenarios de difusión de sus ideales. Revistas como Letras y Encajes, Agitación femenina y Catleya, nacerán como consecuencia de todo este contexto en el que se empieza a construir la ciudadanía femenina. 

La Revista Catleya, documento sobre el cual enfocaremos nuestro análisis, fue fundada en el año de 1938, por mujeres de la clase dirigente de Popayán como Josefina Valencia Muñoz y Amalia Zambrano, en la dirección, y Mercedes Simmonds, Luz Valencia y Susa Olano, en el cuerpo de redacción; jovencitas que no pasaban de los 25 años de edad aproximadamente. El valor de la suscripción por cuatro meses era de $ 1,00 y contaba con el registro como artículo de segunda clase ante el Ministerio de Correos y Telégrafos, lo que le otorgaba una licencia propia. Iba dirigida a mujeres de la clase alta y media, abordando temas que giraban alrededor de la moda, la belleza, la maternidad, la caridad, la educación y la literatura.

Sus seis ediciones, circularon durante un año y se dieron en el contexto de los cuatrocientos años de la fundación de Popayán. Aunque era un espacio encaminado a las mujeres de posiciones privilegiadas, contaba con la participación y colaboración ocasional de algunos hombres en la escritura de artículos, textos y poemas. ¿Será que requerían de la afirmación y respaldo de un comité masculino con incidencia política para legitimar sus escritos? ¿El surgimiento de nuevos paradigmas modernos derrumbaría las antiguas concepciones femeninas? ¿Más allá de las formalidades legales, en la vida cotidiana se ponían en práctica los discursos progresistas?


Así las cosas, lo que veremos en Catleya es una clara congregación de discursos que construyen el “sujeto mujer”, donde estará presente tanto el discurso conservador católico, como el discurso modernista igualitario, haciendo que los planteamientos modernos se legitimen a través de ideales tradicionales.

Planteamientos progresistas como el derecho a la administración de los bienes, que por estos años ya había sido aprobado a través de la ley 28 de 1932, se consideraba en Catleya como un tema aceptado, pero siempre y cuando estuviese en relación con los deberes del hogar. Es decir, que no era pensado para disfrute de las señoritas, sino para el cumplimiento de sus obligaciones maritales.2 De igual manera, el derecho a la educación universitaria, era visto en correspondencia con su rol maternal de educadoras de buenos ciudadanos y no como un deseo de ascenso personal.3 Podía parecer que el discurso conservador católico sobre la mujer se «modernizaba», pero lo que en realidad ocurría era un diálogo entre ambos discursos, donde no se abandonaba uno por imposición de otro, sino que interrelacionaban. 

Análogamente, en la revista Catleya se enunciaban elementos precursores para entender la construcción de un tipo de ciudadanía. Conformándose como un espacio en el que las mujeres opinaban, se oponían, actuaban y generaban un modelo de activismo dentro de un círculo de élite; todo esto sin perder de vista, que intrínsecamente había un respaldo por parte de un grupo de hombres con incidencia política que escribían y participaban en las columnas.4

Tanto así que podríamos decir que el padrino de la revista era el Poeta Guillermo Valencia, quien escribía de manera cotidiana en sus columnas, exhibiendo sus poemas.5

Ahora bien, otro rasgo decisivo en la revista era la influencia y referencia de lo europeo, particularmente de lo parisino, que encontramos tanto en las imágenes de la moda como en lo estilístico de las tipografías.6 Francia, se postulaba aquí como modelo civilizatorio de sociedad, aterrizado en Popayán.7 Referencia que también ayuda a construir ese ideal de sujeto mujer que se desplegaba entre lo tradicional y lo moderno.


En conclusión, incuestionablemente durante este tiempo siguió existiendo una fuerte adhesión a prácticas e ideologías antiguas, no obstante, también fue un periodo en el que se abrieron nuevos espacios para las mujeres, que permitieron la conquista de diversos derechos, encaminándonos hacia una utopía feminista.

Catleya como medio impreso: una mirada desde lo estilístico, visual y tipográfico. 

Haciendo revisión desde la elaboración gráfica y la propuesta estética, podemos observar siempre en el medio impreso una forma de ver y verse, así como también, una manera en el cómo decir las cosas, y a su vez, los acompañamientos gráficos se vuelven un discurso acorde al contexto de lo existente de aquel entonces. El diseño propone una manera de comunicar con unos fundamentos estilísticos que puedan no solo facilitar el mensaje visual, sino también transmitir una expresión estética en color y forma.

Teniendo en cuenta lo anterior, observamos en este medio denominado CATLEYA, REVISTA FEMENINA, una explícita influencia estilística y gráfica desde los elementos visuales y de disposición en la diagramación; todo ello influenciado bajo un contexto de movimientos que para éstas décadas se estaba presentando.

En cuanto a los valores de limpieza, lo que veremos es un uso de blancos, simetría en la disposición de columnas y titulaciones en sus primeros números; este estilo editorial alude a una tendencia gráfica en parte del movimiento ART DECO, donde hay una heterogénea propuesta  para los años treinta de aportes desde el uso de líneas y elementos de disposición sólida. Intenta hacer ver la página como un elemento monumental, similar a las alusiones de carteles de edificios y máquinas que creaban una muestra al “contemporáneo futuro”.

De igual manera, hay algunos elementos libres que aluden a un nivel de detalle en la tipografía interna titular y subtitular, proponiendo elaboraciones delicadas insinuadas, recordando un poco la tendencia francesa que adopta en algunos patrones el ART NOUVEAU. En esta, hay una línea mucho más delicada en una connotación natural -delicada, permitiendo evocar algunos de los temas tratados en la revista, como lo son la participación de la mujer en la visibilización social; desde la educación femenina, la caridad, la poesía y los editoriales de tendencia hacia el activismo cívico al llamamiento de la unión. Podemos entonces evidenciar una amalgama estilística que propone un medio visualmente dispuesto, desde una propuesta racional gráfica, para los usos estilísticos de la comprensión lectora; pero con un vertimiento de la delicada nostalgia estilística del trazo: natural, bello y femenino como un ejemplo del nuevo discurso propuesto.

Por otro lado, desde la presentación tipográfica como elemento guía, podemos observar las dos tendencias anteriormente nombradas, en las elaboraciones de detalle interno y en el cuerpo de la letra encaminados a usos finos y distintivos, nuevamente, de este MODERNISMO. Todo esto, se da con el objetivo de crear evocaciones de líneas orgánicas pero con claros límites de remates rígidos y sombreados que pueden dar continuidad a la propuesta. Así, desde un sentido de variedad vemos al menos cinco estilos donde se da esta postura estilística, arriesgándonos a plantear la hipótesis de uso de “variados temas y variados autores”.

En cuanto al uso de anuncios y publicidades se perfilan variadas jerarquías tipográficas para guiar al lector sobre la información de promoción y anuncios. Es claro aquí, que la propuesta tipográfica es seleccionada desde una base de comunicar claramente en los cuerpos de texto y titulaciones.

Adicionalmente, es preciso ver cómo el lenguaje de promoción imperativo y participativo evoca en la mayoría de los casos a la mujer, como un público al que busca ir dirigido, connotando así los preceptos que la revista promueve desde los arquetipos construidos en el actuar social y propuesto en la narrativa de lecturas presentes.

La revista también presenta una clara propuesta de anunciantes, desde unos establecimientos genéricos de la época como pautas de cigarrillos “PIEL ROJA” la cual manejaba una narrativa evocativa a la delicada sensación del tabaco, “Idea propuesta en aquel entonces como promesa de venta del producto y manera de elegancia sofisticada”.

Como acompañamiento en los anuncios, vemos formatos rectangulares y cuadrados, así como elementos visuales de remarques en línea, de algunos títulos y palabras, propuestos nuevamente en líneas simétricas para centrar visualmente el énfasis de mensajes; con ello nuevamente podemos evidenciar las mencionadas tendencias estilísticas DECO en consonancia a la presentación de dichos apartados concisos.

Desde la mirada tipográfica podemos decir que la propuesta presentada de las columnas y cuerpos de texto, se propone en manejos de tipos en INCISAS8 “donde no hay remates, pero si insinuaciones de estos” esta nos evoca así,9 “clasicismo modernizado”, tendencia muy similar a lo redactado y lo publicitado en esta revista.


Este medio impreso respalda desde un mirar gráfico una tendencia temática y de contexto; creando en los posibles lectores una interpretación de lo que se ve, acorde a los momentos que se promulgan en aquel entonces “modernidad futurista y el clasicismo en transformación”.

La revista Catleya, difundía desde una postura de sus temas publicados y sus redactoras una clara preocupación por la mirada de la sociedad desde unos postulados; así como la marcada tendencia de la mujer como creadora de contenidos de difusión y partícipe de la activación social y la imagen; una propuesta que desde Francia para estas fechas, se relacionaba en dicho campo; epicentro de la moda y la nueva forma del pensar moderno; es con ello entonces que se dota a sus participantes como un conjunto de escritores con una tendencia actual y contemporánea con remembranzas al pensar de dónde venimos y para dónde vamos, pensarnos desde el contexto mencionado anteriormente y formar con ello ejemplos a seguir desde la propuesta de los temas de lectura y menciones publicadas en el medio, es así, una propuesta de difusión de ideas e invitaciones a la reflexión de las posturas.


  1. Luna, L (2004). El sujeto sufragista, feminismo y feminidad en Colombia: 1930-1957.  Ediciones La Manzana de la Discordia/Universidad del Valle, Centro de Estudio de Género, Mujer y Sociedad. ↩︎
  2. En el segundo número de la Revista Catleya, Amalia Zambrano escribía en una de las columnas “La mujer y la universidad”, “…debe tenerse presente que la capacidad legal que hoy se reconoce a la mujer para la administración de sus bienes, la independencia económica que cada día le aseguran más las nuevas oportunidades para el trabajo femenino y las responsabilidades económicas que ella adquiere en relación con sus deberes familiares.” Revista Catleya, (1938) Vol. No. 2, pp. 6 ↩︎
  3. En el tercer número de la Revista Catleya, Merceditas Simmonds: insistía en “la importancia de la mujer por cuanto es la más dulce, la más noble y la mejor de las educadoras del hombre”. Revista Catleya,
    81938)Vol. No. 3, pp. 9 ↩︎
  4. Arcesio Aragón, escritor e historiador payanés, escribía una anécdota histórica sobre cómo fue en una provincia de la Nueva Granada cuando se le concedió por primera vez en el mundo, el voto a las mujeres. Al respecto decía: “La provincia de Vélez (en lo que es hoy Departamento de Santander) se dio su Constitución o Carta Política en 11 de noviembre de 1853; y en ella se estatuyó (art. 3) que todo habitante, sin distinción de sexos, tendría, entre otros derechos, el del sufragio”. Revista Catleya, (1938) Vol. No. 2, pp. 21 ↩︎
  5. Guillermo Valencia, escribía en su poema Vaticinio “Juan de las bandas negras de la caza volvía, a su mansión del Corso florentín, altanero en su raudo bridón galopaba el montero con la dulce zozobra de una inquita alegría” Revista Catleya, (1938) Vol. No. 3, Año, pp. 18 ↩︎
  6. Pérez, María T y Solís V, Valentina. Lo político del género, las mujeres en los espacios públicos de Popayán, 1950-1980. XIX Congreso Colombiano de Historia, Armenia-Quindío, 2019. ↩︎
  7. Josefina Valencia, escribía en una nota editorial: “Como París urge a los artistas, Bogotá consagra la más grande a los más grandes hijos de Colombia y cimienta su posición en la vida nacional”. Revista Catleya, (1938) Vol. No. 4, Año, pp.3 ↩︎
  8. https://laprestampa.com/tipografia/clasificacion-tipografica/caracteristicas-familia-tipografica-incisa/ ↩︎
  9. http://jorgeserrano.es/estilos-tipograficos ↩︎

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